El Perú ha perdido su libertad, dictadura con Vizcarra y el Covid 19 al frente.

Otorgarle poder absoluto a Vizcarra, para que a nombre de una batalla fallida contra el Covid 19, es una en extremo peligrosa para una frágil democracia, donde la acumulación de poder convierte a este personaje, en un verdadero y real dictador.

Un hombre al cual nadie culpa por el Covid 19, sin embargo el su culpa a todos los peruanos por la propagación del virus. El Covid 19 se extiende como el fuego arrasador sobre la pradera; el Covid 19 a la fecha es imbatible, las políticas draconianas no van a detener su avance. Cuando se tuvo la oportunidad de hacer una labor de contención, con un cerco epidemiológico inteligente hoy es tardío e impracticable en nuestra realidad.

Las medidas de seguridad deben ceñirse, al aseo personal y distanciamiento social, donde más tarde que nunca la mayoría de habitantes del orbe y de nuestro Perú nos habremos contagiado, luchar contra una realidad que nos sobre pasa, es de necios.

Entre la ciencia médica que debió ser escuchada en su momento, donde quienes mueren en la línea de combate por carencia total de implementos de seguridad, el Perú vive una suerte de paranoia una que donde se exacerba el miedo; no podemos escondernos de un virus que no tiene rostro, en una  pueblo informal, pobre, carente de educación; culparlo no es justo, sus hábitos y costumbres eran harto conocidas.

Leo con estupor la medida que obliga al uso de guantes para la compra en los mercados o ingreso a realizar operaciones a recintos bancarios; lo cierto que si a la fecha se reúsan las mascarillas incluso por semanas, los guantes serán reusados y  no serán lavados para su correcto uso; la lógica elemental me lleva a afirmar, que la única medida acertada, es el lavado de manos en forma constante

El uso  de guantes es un verdadero suicidio, donde si lo que se quiere es prevenir, su resultante será la inversa proporcional, espero el gobierno corrija semejante disparate, uno que será mayor fuente de contagio, nadie va a lavar los guantes, será como estar con una cepa del virus encima, que carencia de sensatez.

adulto, bacterias, biología

 

Observo que el Perú ha sido tomado por asalto, la acumulación de mayor poder es evidente, en un Perú débil, frágil, indefenso, es música para el ejercicio de una autocracia. La democracia está en juego, el uso de la pandemia deviene en un juego corrupto, de manos de una cúpula que no ata ni desata, solo siguen una partitura la destrucción del sistema. El ejecutivo viene sembrando explosivos que devendrán en una explosión social épica, cuidado que  ante la quiebra del sistema, terminemos de la noche a la mañana en un modelo estatista o comprados por China; donde los fines son infames y las consecuencias serán atroces, cadáveres van a sobrar en las calles, el Covid 19 no es la única enfermedad que mata.

El gobierno no puede conculcar el derecho a trabajar a personas mayores de 60 años, dicha norma es inconstitucional, atenta contra la libertad del pueblo peruano; Vizcarra se ha convertido en un dios omnipotente, uno que solo culpa a su pueblo, en cada una de sus presentaciones.

No tiene derecho a hacer lo que está haciendo, con un Congreso que más se asemeja a un prostíbulo, estamos notificados el Covid 19 no solo traerá la muerte inevitable; es la garantía de tener a un todopoderoso en el Ejecutivo. No hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo resista, el daño a la economía del Perú será de tal magnitud, que estaremos a un paso del comunismo. Se van a festinar todos los recursos del estado, ello y mucho más; donde nuestro presidente le ha regalado a Odebrecht el trasero de todos los peruanos, con un pueblo que sufre de amnesia por su ignorancia.

Girar la chequera es sencillo, se roba a raudales, se cometen las más atroces tropelías , ignoro ¿cómo y cuándo?  nos convertimos en un país, donde la democracia no existe, su derrotero es nombrar a su sucesor al 2021, o tal vez extender su período hasta el 2022.

Los medios de comunicación que lo acompañan, solo son cajas de resonancia, esta pandemia arrasará con todo, salvo con la corrupción, esa última está más viva que nunca, en las entrañas de nuestra Nación, el Perú ha perdido el don más preciado su libertad, saquen ustedes sus propias conclusiones.

La cuarentena del fracaso, la curva no se detendrá, no más engaños.

Vizcarra extiende la cuarentena hasta el 24 de Mayo, retorna al original toque de queda hasta las 8 pm, lo cierto es que su mensaje denota un fracaso total del gobierno, frente a una pandemia, donde aun tomando medidas draconianas ha sido imposible contenerla, a la fecha la línea de contagio es exponencial. Nuestro Presidente nos habla de cifras con palabras que son un total engaño; no basta culpar al pueblo de su ineptitud, la resultante es que dentro de quince días la cifra de contagios se habrá duplicado o más, corren tristemente las apuestas.

Toda una concatenación de pasos pésimamente mal dados, es la garantía segura que el contagio es brutal y lo seguirá siendo, no es posible pretender aplanar curva alguna con las gentes en las calles, el hambre puede más que el Covid 19.

Vizcarra miente cuando afirma, vamos a vencer al Covid 19. La realidad científica  dice que para que ello suceda, necesitaríamos que en el Perú se hayan contagiado un 70% de peruanos, o en su defecto haber encontrado una vacuna milagrosa, o algún tratamiento que sea verdaderamente efectivo.

Quince días más donde serán unos cuantos, los que cumplan la misma por temor a sus vidas; muchos saldrán a las calles, no les asusta la muerte, la pobreza los ha curtido aunado a la informalidad total de nuestra economía, con un pueblo carente de educación, hacen imposible cuarentena alguna real. El cobro de los bonos ha resultado la mayor fuente de contagio, a la fecha faltan cobrar 5 millones de peruanos, y muchos otros a los cuales no les ha llegado nada.

Si el esfuerzo se viese reflejado en la verdad real y no en otra virtual, aplaudiría en sus acostumbrados monólogos; nadie se podrá esconder para siempre del Covid 19, solo se puede aprender a convivir con él; lo grave es que en nuestro Perú, a la gente le importa poco si se contagia o contagia a los demás, ello es una verdad que causa espanto.

La destrucción de la economía es de tal magnitud, que la extensión de una cuarentena fallida agravará aun más  el sombrío panorama que nos espera; uno que será de hambre y muerte en todos sus extremos, porque el Covid 19 no es la única enfermedad por la que la gente muere.

La política de la avestruz no nos llevará a ningún lado, muchas vidas se van a perder ello es inevitable, luchar contra lo que no se puede cambiar es de necios. La cuarentena es un reverendo fracaso, en quince días más las cifras de contagiados, serán el doble que las actuales, luchar contra lo inexorable destruyendo la economía, es una insania demencial; una aun mayor que el propio Covid 19.

Les corro traslado a los hombre de ciencia, lo que no se hizo bien desde un inicio será imposible de retrotraer en el tiempo; el Covid 19 ha ganado la batalla pero no la guerra, la vida tiene que continuar ¿o vamos a vivir encerrados de por vida, despedazando día a día una economía, una que iba desde antes de esta pandemia camino al fracaso? saquen ustedes sus propias conclusiones.

 

¿Pandemia o pandemonio?

¿Pandemia o pandemonio? el presente artículo no está dirigido a minimizar el daño que viene ocasionando el Covid 19; menos cuestionar la pérdida de vidas humanas en nuestro Perú y el mundo entero; lamentables como lo son toda clase de muerte existente a la fecha.

Mi intención no es polemizar con los hombres de ciencia, llámense epidemiólogos, infectólogos o carreras afines , las que los convierten en voceros autorizados, desde el lado de la ciencia médica; voy a virar hacia detalles de un razonamiento sencillo, pero válido al mismo tiempo. Uno que busca desenmarañar todo un panorama geopolítico, geoeconómico de orden mundial, cuyas implicancias en el acontecer nacional, serán de proporciones dramáticas, incluso insalvables en el tiempo, con políticas económicas nefastas a la fecha.

Según el último informe demográfico de las Naciones Unidas (2019) la población mundial bordea los  7,700 millones de personas en nuestro planeta. De enero del 2020 a los primeros días de Mayo 2020, el número de fallecidos en el mundo está en 245,000 personas.

Pasemos a realizar una regla de tres simple, con la finalidad de obtener la tasa de mortalidad, comparando la población mundial versus él número de fallecidos a la fecha; al 03 de mayo arroja una tasa de mortalidad de 0.003182%  en los últimos cinco meses. Hagamos el mismo ejercicio, esta vez el cálculo de los contagiados sobre los fallecidos a nivel mundial,  3`502, 126 personas contagiadas, con un total de fallecidos de 246,736, ello nos da una tasa de letalidad 7.04532047 %.

En el Perú somos 32 millones de peruanos, hagamos el mismo cálculo, sobre los 1,286 fallecidos, la  tasa de mortalidad es de 0.0039625%, comparemos los  contagiados 45,000 sobre 1,286 fallecidos, la  tasa de letalidad es de 2.857%, cifras cuyo incremento se dará día a día.

La pregunta del millón es ¿cuál de las dos cifras reflejan la verdad?, ambas son respuestas válidas, con la siguiente interrogante ¿cuál es el porcentaje a tomar, para determinar una verdadera pandemia? corro traslado a los entendidos.

A la fecha el pánico y el desorden, han destruido más que el Covid 19 en mi humilde parecer.

Una vez más no pretendo contradecir a la ciencia médica, ni a los cuadros estadísticos que nos muestran día a día; lo que trato de comunicar es serenidad; en momentos donde la prudencia y la templanza, serán las mejores armas, para lidiar con un virus que ha venido para quedarse.

Lo extremadamente grave, es que el comportamiento humano ha convertido el Covid 19, en un doble explosivo; uno que mata como advierte la ciencia médica, y otro que al destruir las economías del mundo, garantizan verdaderos tsunamis de ida y de vuelta, realidad que va a poner al mundo de rodillas.

En mi opinión la histeria y el pánico colectivo, han encontrado la receta de destrucción expansiva perfecta. Al final del camino, la sumatoria de muertes por otras enfermedades; aunadas al hambre de los países pobres, serán exponencialmente mayores.

Cito la Gripe Española, se habla de casos confirmados de 500 millones de personas, con una mortandad de 100 millones de seres humanos. Menciono la Viruela, cuyos cálculos se estiman durante el siglo XX, en la suma de 300 millones de personas fallecidas, en su correspondiente espacio y tiempo. Se calcula que en dos años, el 70% de la población mundial se habrá contagiado, con la consecuente tasa de mortalidad, una que será inferior a pandemias anteriores.

Es probable que primero se logren avances con tratamientos anti virales, antes de ver una vacuna efectiva, una que el mundo espera con ansias y esperanza, lo cierto es que nada garantiza que la tengamos en un año, dos o sabrá Dios si llega o no. Nuestros comportamientos de vida van a cambiar drásticamente, pero no es el fin del mundo, lo será para reflexionar, en la búsqueda de un mundo más humano, uno que no rete a la naturaleza, porque ella le pertenece a Dios.

Finalizo con una serie de medidas básicas para nuestro Perú:

1) Doten a médicos, enfermeros de todo lo necesario, para un combate seguro de esta enfermedad.

2) Testeos y adquisición de pruebas moleculares masivas, a manos del estado, y de empresas privadas de primer orden, en paralelo con los laboratorios privados autorizados.

3) Doten a los peruanos de mascarillas quirúrgicas de un solo uso diario, no hay mascarillas en las farmacias.

4) Distanciamiento social responsable.

5) Higiene personal constante.

6) Educación y más educación, máxime en un país 85% informal.

7) Abrir la economía de forma inteligente, de manos del sector privado, cuatro meses es garantizar el desastre.

8) Cada peruano tiene que aprender a cuidarse, un reto en un país cuya ignorancia es atrevida.

Me despido a la espera, de que pronto salgamos de esta tormenta universal, saquen ustedes sus propias conclusiones.

 

 

Libertad Perú libertad, no a la dictadura del Covid 19.

Este gobierno ha hecho todo mal, el Covid 19 llevó a una multitud de peruanos a sugerir e incluso apoyar una cuarentena estricta. La realidad es que no ha servido de nada, es un pésimo ejemplo usado para las cámaras y reflectores del mundo; apuntan a señalar que el Perú tomó primero que muchos medidas anticipadas, que a la fecha son un verdadero saludo a la bandera.

Su puesta en marcha con una jauría de economistas, todos en busca de gastar lo que se tiene y no se tiene, garantiza el hundirnos con barco y todo.

La buena intención de la ciencia médica, nos ha llevado a confinar a toda una nación; lo cierto en todo este desmadre solo va a generar más caos; mayor será la anarquía impuesta por Vizcarra y sus esbirros; se ha proclamado cuidador de la salud de todos los peruanos.

Mientras esto sucede, el asalto al pueblo peruano es dantesco, vulgar y amoral; hoy los peruanos no tenemos la libertad de elegir, nos ha sido conculcada, los peruanos no tenemos el derecho a escoger cuidarnos como seres libres; hemos perdido el derecho a escoger si vivimos o morimos.

Ante la destrucción total de nuestra economía, no habrá virus que arrebate más que el hambre y la pobreza, avivada por el miedo a la muerte; se está usando este virus, para tapar las más grandes tropelías de la historia de nuestro Perú.

Señor presidente usted no es mi progenitor, no es el dios omnipotente que nos protege, de una muerte que tocara dos veces a nuestras puertas; una por el Covid 19, la otra por la estela de hambre al tener secuestrada a toda una nación, todo para tapar su total incapacidad, puesta de manifiesto desde antes al Covid 19.

Por ello y mucho más doy un grito de libertad, antes que tengamos una erupción social de proporciones épicas; una que usted alimenta día a día. Donde hay ignorancia y hambre; con la inexistencia de un estadista, que ponga el barco con la proa rumbo al tsunami que en alta mar nos espera, uno que se nos avecina inexorable; muy por el contrario el miedo y la histeria colectiva, nos ha llevado a parar el barco en medio de la mar, con una tormenta descomunal.

La combinación perfecta, que destruirá al Perú con consecuencias impredecibles. Incluso para quienes junto a esta pandemia, urden el tramado más vil que se pueda imaginar; por ello y mucho más alzo mi voz y grito ¡libertad!, el Perú es una democracia, no una dictadura, saquen sus conclusiones.

China será el número uno, Trump podría ser vencido, Joe Biden no da la talla.

La China busca posicionarse como el número uno, a costa del mundo libre; con un sistema draconiano quiere superar la pandemia que ha ocasionado; incluso la próxima segunda ola será controlada,con una disciplina desmedida; una que solo es posible lograr con una dictadura.

China será la primera potencia del mundo a costa del Covid 19, su propia gente son piezas descartables; el gigante asiático impone medidas fortísimas, inhumanas, cuyo incumplimiento se paga incluso con la muerte. El mundo libre puede apelar al buen juicio de la gente; con medidas democráticas, ello se llama respeto a la libertad.

Tremendo reto, Latino América, Europa, Australia, EEUU el mundo libre, al que lo han puesto en jaque mate; incluso Rusia guardará distancia con su socio el Dragón Chino; solo queda poner una sana distancia ante una nación, que no está preparada para regir los destinos del orbe.

El Dragón Chino ha lanzado sombras de muerte al mundo entero, paralizando su aparato productivo, el efecto tsunami se da alrededor del globo. La China apuesta a salir librada dictatorialmente; reactivando su economía a costa de ser la número uno en tiempo record. Verdad, especulación, imaginación, el tiempo dirá la verdad, mentira o vana ilusión.

La encuesta fue realizada del 24 al 28 de octubre de este año a una población de 1.000 votantes hispanos registrados en todo el país. En la imagen, Joe Biden y Donald Trump. (Foto: AFP)

Trump perdería su reelección, su soberbia y el Covid 19 serán su Waterloo; con estados claves, como La Florida, Wisconsin, Pensilvania donde Biden va adelante holgadamente, el Covid 19 ha hecho su trabajo; si a ello se añade las declaraciones suicidas de Trump, de sugerir usar rayos ultra violeta, o inyectarse lejía para combatir al Covid 19, es una resbalada monumental.

Hacer política sarcástica con esta pandemia, es un mayúsculo suicidio; lo cierto es que la debacle económica, pilar de su reelección, se ha ido al tacho; su falta de respeto por la salud del planeta, es otra variable que le costaría su reelección; China ha hecho su trabajo, donde Joe Biden no es precisamente una lumbrera.

El partido Demócrata cuenta con un aliado de muerte, el Covid 19, otro en el propio Trump, uno que se dispara a los pies sucesivamente de una forma torpe, agobiado por un enemigo invisible y su carencia de humildad. Solo si agacha la cabeza, podrá acaso revertir una tendencia, que a la fecha le es adversa para beneplácito de China.

Con Biden presidente las relaciones con China, no volverán al status quo anterior, heredará una economía despedazada y enferma, el Covid 19 seguirá causando estragos; la nueva administración tendrá que virar drásticamente; el enemigo a vencer será el gigante asiático. Trump sería derrotado, y China se constituirá en la primera potencia hegemónica del mundo libre, con su gran aliado el Covid 19. El precio que pagará el mundo libre, será mayor que el haber eliminado a Trump, del escenario político mundial, hagan sus apuestas.

¿O nos mata el Covid 19, o nos mata la economía? Afrontemos este virus, con los motores encendidos.

Trato de ordenar mis palabras, para responder en forma apropiada, a muchas preguntas que la gente se hace, y otras tantas, donde nuestros profesionales navegan en aguas desconocidas.

Solo queda dotar al sector salud lo más que se pueda, extender la cuarentena hasta donde el pueblo resista; las consecuencias de esta enfermedad, con la economía parada será una resultante de muerte exponencial. Observo que solo se contabiliza a la gente que muere por Covid 19, así no funcionan las cosas y menos las estadísticas serias.

Lo peor que le ha podido pasar al mundo fue creer en los informes de China, ni que decir de la OMS quien demoró una eternidad en declarar la pandemia como de urgencia mundial; quien piense que el presidente de los EEUU Donald Trump, pondría en juego su reelección por no combatir lo que desconocía, y que la propia OMS minimizaba, tendría que estar loco, y les aseguro que a pesar de su soberbia, sabe muy bien a lo que se enfrenta.

Quien me responde ¿qué ocurre después del 11 de mayo? ¿Acaso se acabó el Covid 19? ¿Tendremos que parar la economía cada 3 a 4 meses, cuando no hemos terminado de encenderla? Esta ecuación es imposible de aplicar; el resultado será tremendo desastre aupado por economistas, que están lidiando con una crisis cien por ciento atípica, y otros que son amigos de girar la chequera a diestra y siniestra, siguiendo las recetas clásicas, haciendo un copia y pega, de lo que otras economías realizan; sin tomar en consideración que nuestra realidad es diferente a la del mundo desarrollado; por lo expuesto quemar pólvora en gallinazo, será tremendo despropósito.

La mortalidad en Europa es del orden del 10% con una pirámide poblacional inversa a la nuestra, ellos tienen una población de adultos muy grande, EEUU está a pesar de sus esfuerzos en un 5%.

¿Es razonable ampliar la cuarentena hasta el 11 de Mayo? ¿Cuántos tienen para comer? ¿El hambre será más fuerte que el Covid 19? Si algún científico me dice, que esta lucha es para vencer el Covid 19, apoyo una cuarentena de seis meses o un año.

Observemos el derrumbe del precio del crudo en él mundo, no es solo por USA, Europa, Australia, es la misma China que no ha logrado encender su economía, donde una segunda ola de Covid 19 amenaza tarde o temprano. Nuestras materias primas mineras, Cu, Zn, Pb sufren los embates de una crisis que recién empieza, cuando los grandes productores de cobre del mundo entren al cien por ciento al mercado me pregunto ¿Ocurrirá lo mismo que con el precio del crudo, un exceso de oferta del cobre ante una demanda nimia, hacia donde se dirigirán las cotizaciones? Una respuesta que se cae de madura, si no se logra que el mundo entero encienda los motores de la economía, la depresión mundial será una verdadera catástrofe, a la vuelta de la esquina.

Es cierto hay que dotar de los implementos de seguridad, a los médicos y todo el personal de salud, así como de la cantidad medianamente apropiada de test moleculares, para poder lograr una contención momentánea, donde se busca que los contagios sean en bandas y plazos lo más extendidos posibles. Es necesario que la población pueda comprar mascarillas seguras, las mismas brillan por su ausencia en las farmacias, las mascarillas son reusadas peligrosamente, deberían ser de un solo uso diario, donde lo real es que las mismas deben ser cambiadas cada dos horas, si se quiere lograr una protección efectiva; las mascarillas de tela no protegen, quien les haya informado que las mismas protegen, los está informando erróneamente

Es mejor pasar la pandemia logrando cierto grado de inmunidad rebaño, que estar congelados, o estar parando la economía cada cuatro meses; se nos vende la idea que la cuarentena erradica el virus, ello es cien por ciento falso. Si la política es quedarse encerrados por evitar la muerte; ello traerá en mi opinión un mayor aniquilamiento de vidas; la histeria colectiva está mandando al cuerno al mundo entero, y el Perú no será la excepción.

El Perú y el resto del mundo libre no es China, que a quien no cumple la cuarentena, lo mata o desaparece; el mundo tendrá que pasar está tormenta con los motores encendidos, porque no podemos vivir escondidos de lo inevitable. Bueno fuera que en quince días, o un mes más de cuarentena mal hecha, fuese la solución.

Lo es solo para ganar tiempo, para tener un sistema de salud mejor preparado; dicho ello sino abren la economía, habrá un desastre de pérdidas de vidas humanas, que hoy las estadísticas no las muestran; el que quiera auto engañarse es su tema, estamos ante una realidad que nos sobrepasa. A esperar la vacuna, solo Dios sabe cuándo llegará, esperemos lo antes posible.

Solo sé que un país donde no se trabaja no se come. Lo que van a hacer con el sector educación, es  pasar de año a todos los escolares, con clases virtuales que no cumplen con lo mínimo indispensable para aprobar el año, ello es una estafa a los estudiantes, a los padres de familia, donde las tablets pueden ser necesarias como complemento, y una ayuda a nuestros niños que carecen de esta tecnología; esperemos no hagan su agosto, porque una compra por seiscientos cincuenta millones de soles, será la oportunidad de más de un fariseo, para forrarse de dinero, acosta de semejante tragedia.

Soy un convencido que puede ser un suicidio salir anticipadamente a las calles, pero lo que me cada claro, límpido y cristalino, es que parar la economía indefinidamente, es otro suicidio mayor que el anterior.

Finalizo, lo que ha soltado china sea por genética, error o intencional, es una sombra de muerte, un verdadero genocidio viral, uno por el cual espero el mundo libre le pase la factura en el largo plazo, volviéndonos lo más independientes de China, una potencia que ha demostrado que está muy lejos de pretender regir los destinos del mundo libre.

El Covid 19 ha venido para quedarse, no destruyamos la economía, ni paremos el sector educación.

Hay actividades de baja mano de obra, son automatizadas como la gran minería, pesca de altura, actividades que no concentran multitudes, el agro, la agro industria tendrán que reabrirse de forma inmediata, para ello será necesario implementar protocolos estrictos, pero sencillos; los que deben incluir testeos productivos de forma constante y repetitivos; así como implementar cadenas de desinfección, al entrar y salir del centro de trabajo; el gasto de los tests, deben correr por cuenta de las grandes y medianas empresas, en coordinación con los laboratorios privados autorizados y el sector Salud.

Hemos apagado la economía de forma errónea, encenderla será todo un reto, hubo más de una actividad que no debió parar, solo era cuestión de criterio y sentido común, actuando con cabeza fría y no contagiados por un pánico e histeria colectiva, que nos está conduciendo a la total destrucción de nuestra economía, acompañada de una depresión económica mundial, varias veces mayor a la del año 1929.

Parar la educación indefinidamente es tremendo error, la educación a distancia no se soluciona exclusivamente con la compra de tablets, instrumentos necesarios con los alumnos en clase de forma presencial; no tenemos ni por asomo la plataforma adecuada, para una educación medianamente apropiada de orden virtual. La educación presencial tradicional, el rendimiento escolar era pésimo, con clases virtuales será un desastre al cubo.

¿Cuál es el riesgo de enviar a nuestros hijos al colegio? existe la posibilidad de que alguno pudiese morir, el Covid 19 así lo ha demostrado, sin embargo la tasa de mortalidad en los muchachos, si bien no son inmunes, es bastante baja; es cierto son los vehículos perfectos para contagiar a personas mayores, la realidad me lleva a la siguiente interrogante ¿hasta cuándo podremos esconder a nuestros hijos, de una realidad que nos sobrepasa? la resultante será una desastrosa educación, donde todos debiesen repetir el año escolar, al siguiente año.

Se anuncia la compra de tablets, no me opongo a que se dote a nuestros niños de menos recursos, la tecnología que les permita acceder a la educación y estar conectados con el mundo, sin embargo ello será efectivo si la educación es presencial y no a distancia, donde habrá que poner dibujos animados, para mantener a los niños enclaustrados en sus hogares.

Lo expuesto no se contrapone con contar con  plataformas amigables, para poder acceder a estos módulos de educación virtual, que pueden servir como complemento, pero jamás sustituirán las clases presenciales.

Mucho me temo que la histeria y el pánico, harán del Perú el mayor desastre de su historia, despedazando la economía. El Perú es un caos, o nos mata el virus, o al seguir hundiendo la economía, la resultante  será una catástrofe incalculable. En términos económicos y de pérdida de vidas humanas, la muerte no es exclusividad del Covid 19.

Las medidas tomadas en un país pobre como el nuestro; donde se dedicaron a desfalcar a la nación en los últimos quince años, por más de 25,000 millones de dólares o más; nos lleva a la cruel realidad de obligar a la gente pobre, que no solo no tenga que comer; sino que tengan que vivir hacinados en espacios reducidos para sobrevivir; donde el hambre y la desnutrición, se multiplicaran de forma exponencial a cifras de muerte, donde el Covid 19, será una enfermedad más, a la larga lista que afronta un sistema de salud colapsado.

Adecuar la villa de los Panamericanos para contar con camas,  para aislar a gente contagiada es acertado, de allí a pretender decir que son hospitales, o que lo serán en el futuro, es demagogia asquerosa; no fueron construidos para dichos fines.

El Perú junto al mundo ha caído en una histeria colectiva, gracias al asesinato masivo exportado desde China; las economías pobres como la nuestra sufrirán en demasía; al pretender evitar un contagio de muerte inevitable; tenemos que aprender a aceptar que habrá un porcentaje de peruanos, donde puede estar quien suscribe como ustedes, que podemos morir a causa de esta pandemia, parar todo el sistema es tremendo despropósito.

El pánico colectivo, está ocasionando la quiebra de todo el sistema económico, no existirá billetera lo suficientemente grande, para evitar que el barco se hunda junto con el plan Rescata Perú, tan aplaudido por Moody’s.

Se calcula que más de seiscientos mil personas perderán sus empleos formales, así como un millón y medio de peruanos regresaran a pobreza extrema, estoy reseñando cifras del Diario Gestión, unas que en mi opinión se quedan cortas; la pérdida de empleos formal será mayor, y la cantidad de peruanos que retornaran a la miseria, serán más de dos millones de peruanos.

Afirmaba erróneamente el economista Elmer Cuba, la pérdida de trabajos se dará solo en el sector formal, porque los independientes al reabrirse la economía no sufrirán las consecuencias, menudo error señor economista; han apagado la economía, la formal y la informal; lo que da una resultante, sus cálculos a la postre se quedaran cortos.

Existe una contraposición entre la ciencia médica y la económica, invoco unir estadísticas comparativas que nos den un respuesta  ¿cuál es el porcentaje de muertes del Covid 19 con una economía parada, versus el Covid 19 con una economía en marcha de forma responsable?.

No puedo dejar de exigir, que nuestros médicos y todo el personal de salud, cuente con los implementos de seguridad necesarios, sin contar que los amigos del gobierno, autoridades regionales y más, quieren salir forrados de dinero mal habido, ello es inaceptable e indignante.

El Perú no puede parar, es una locura, una histeria descomunal cuyo sendero es aventarse al abismo, un suicidio económico colectivo, donde después de destruir la economía peruana y su educación, el Covid 19 seguirá presente en nuestras vidas; en momentos donde todos los países del orbe, y los grandes laboratorios del mundo están en una carrera contra reloj, para encontrar una vacuna en tiempo record, saquen ustedes sus propias conclusiones.

China enemiga de la humanidad, no está preparada para regir los destinos del mundo libre.

Cambio en las cadenas productivas, no a la dependencia China.

Primero será Japón, USA no lo pensará dos veces; se inicia un reordenamiento de las cadenas productivas, que buscarán no ser dependientes de China; esta política se desarrollará en el corto, mediano y largo plazo; a lo largo y ancho del orbe.

El resto del mundo, uno que quedó vulnerable a manos de China en cadenas de suministros de orden productivo, reacomodaran sus matrices económicas; lo que hoy se está viviendo, no volverá a pasar dos veces; empieza la desglobalización de la economía en dos grandes bloques.

El resto del mundo seguirá este derrotero, por su propio bienestar macroeconómico; China pagará con el correr de los años un precio alto, es responsable de haber contagiado al resto del mundo, sea de forma natural, accidental o intencional, está última sería muy grave, y traería consecuencias que precipitarían el asilamiento de China, del resto del mundo libre.

Las cadenas productivas tienen sostenibilidad en la medida que estas no se quiebren; es en ese sentido que el resto del mundo, no querrá que las mismas se rompan en una segunda oportunidad; las empresas y las grandes economías son sabias, buscarán nuevos canales productivos, que ante cualquier eventualidad en el futuro, no caigan en dependencia de China.

El cambio que estamos viviendo es de orden estructural. El Covid 19 le está mostrando al mercado mundial lo vulnerable que es el mundo libre, ante el gigante asiático. En mi opinión sí Joe Biden ganará las elecciones de EEUU, poco podrá hacer ante una realidad que lo sobrepasa; donde la principal preocupación de los norteamericanos, será no caer en manos de China, dejando a Trump en buen pie, para ser reelecto solo sí la soberbia de Trump,  no lo saca de  carrera, donde cualquier error ante la prensa, podría ser garrafal.

China, una dictadura enemiga del mundo libre; un capitalismo salvaje, un adversario dictatorial, uno que ha torcido las prácticas sanas de las economías de mercado, con la voracidad de un monstruo que está devorando al mundo entero, y con ello los principios democráticos de la humanidad.

USA en 2 a 3 meses estará exportando todo tipo de test para identificar asintomáticos, enfermos; también estará en condiciones de suplir ventiladores a los países que lo necesiten; igual suerte será con las mascarillas, un producto que se convertirá en el uso del día a día de nuestras vidas, hasta lograr el mejor tratamiento, uno que sea efectivo.

Vienen trabajando en ello, así como en obtener una vacuna lo antes posible; para este mes de setiembre la Universidad de Oxford en Inglaterra anuncia, la producción de millones de vacunas; con la finalidad de probar con éxito la misma. La realidad los está obligando a saltarse pasos, en una carrera contra el tiempo, en busca de sanar a la humanidad, y salir de este desmadre económico lo antes posible.

China no está preparada para regir los destinos del orbe, y con mayor razón los del mundo libre, sería una locura el permitirlo, y en ese sentido estamos seriamente notificados. China se irá quedando sola; en el corto plazo, pasando por el mediano y largo plazo; el Covid 19 cambió al mundo, y ha cambiado la economía; hasta los socios más cercanos de China marcarán distancia, hagan sus apuestas.

 

China enemiga de la humanidad, no está preparada para regir los destinos del mundo libre.

Cambio en las cadenas productivas, no a la dependencia China.

Primero será Japón, USA no lo pensará dos veces; se inicia un reordenamiento de las cadenas productivas, que buscarán no ser dependientes de China; esta política se desarrollará en el corto, mediano y largo plazo; a lo largo y ancho del orbe.

El resto del mundo, uno que quedo vulnerable a manos de China en cadenas de suministros de orden productivo, reacomodaran sus matrices económicas; lo que hoy se está viviendo, no volverá a pasar dos veces; empieza la desglobalización de la economía en dos grandes bloques.

El resto del mundo seguirá este derrotero, por su propio bienestar macroeconómico; China pagará con el correr de los años un precio alto, es responsable de haber contagiado al resto del mundo, sea de forma natural, accidental o intencional, está última sería muy grave, y traería consecuencias que precipitarían el asilamiento de China, del resto del mundo libre.

Las cadenas productivas tienen sostenibilidad en la medida que estas no se quiebren; es en ese sentido que el resto del mundo, no querrá que las mismas se rompan en una segunda oportunidad; las empresas y las grandes economías son sabias, buscarán nuevos canales productivos, que ante cualquier eventualidad en el futuro, no caigan en dependencia de China.

El cambio que estamos viviendo es de orden estructural. El Covid 19 le está mostrando al mercado mundial, lo vulnerable que es el mundo libre, ante el gigante asiático. En mi opinión Joe Biden ganará las elecciones de EEUU, poco podrá hacer ante una realidad que lo sobrepasa; donde la principal preocupación de los norteamericanos, será no caer en manos de China.

China, una dictadura enemiga del mundo libre; un capitalismo salvaje, un enemigo dictatorial, uno que ha torcido las prácticas sanas de las economías de mercado, con la voracidad de un monstruo que está devorando al mundo entero, y con ello los principios de una parte del mundo en libertad del cual gozamos.

USA en 2 a 3 meses estará exportando todo tipo de test para identificar asintomáticos, enfermos; también estará en condiciones de suplir ventiladores a los países que lo necesiten; igual suerte será con las mascarillas, un producto que se convertirá en el uso del día a día de nuestras vidas, hasta lograr el mejor tratamiento, uno que sea efectivo.

Vienen trabajando en ello, así como en obtener una vacuna lo antes posible; para este mes de setiembre la Universidad de Oxford en Inglaterra anuncia, la producción de millones de vacunas; con la finalidad de probar con éxito la misma. La realidad los está obligando a saltarse pasos, en una carrera contra el tiempo, en busca de sanar a la humanidad, y salir de este desmadre económico lo antes posible.

China no está preparada para regir los destinos del orbe, y con mayor razón los del mundo libre, sería una locura el permitirlo, y en ese sentido estamos seriamente notificados. China se irá quedando sola; en el corto plazo, pasando por el mediano y largo plazo; el Covid 19 cambió al mundo, y ha cambiado la economía; hasta los socios más cercanos de China marcarán distancia.

 

 

Me molesta que mienta señor Presidente.

Me molesta sobremanera un presidente mentiroso; ofreció en rueda de prensa, que para estas fechas se estarían haciendo 5,000 pruebas moleculares diarias; cuando la realidad nos habla de 500 test a las justas.

Me molesta tener a este inepto como presidente; tuvo todo el tiempo y dinero del mundo, para adquirir las pruebas moleculares necesarias; solo el testeo masivo más la cuarentena, son las armas para que el contagio no sea de golpe, y nuestro sistema de salud no colapse.

Me molesta tener en cámaras a un Oncólogo; y no a un Epidemiólogo y/o Infectólogo, especialidades que debiesen estar al frente de esta emergencia; el mundo de cabeza con este cacaseno al frente.

Me molesta un presidente que anuncia un paquete de 12 puntos del PBI, cuando es incapaz de repartir un bono de 380 soles, a quien realmente lo necesita. Ojo , Pare, Cruce Tren, cuidado que desfalcan al Perú entero, a título del Covid 19. 

Me molesta un presidente que usa el Covid 19 en forma populista, uno que está haciendo uso y abuso de sus facultades, aprovechando el caos y la enfermedad latente y subyacente de una realidad que nos sobrepasa.

Me molesta haber trasladado al personal minero a sus casas, exponiéndolos a  ser contagiados y ser fuente de contagio, con la agravante de parar nuestra principal actividad económica; en Australia luchan para mantener a sus trabajadores mineros aislados en los centros mineros, con un doble resultado, cero contagio y mantener operaciones.

Me molesta un presidente incapaz de dar solución a conflictos sociales de convivencia social, me molesta un mitómano dirigiendo los destinos del Perú, sin haber podido ejecutar los presupuestos de sus ministerios.

Me molesta un equipo ministerial, incapaz, no apto uno que no ata ni desata, solo sabe dar conferencias de prensa, engañando vilmente al Perú entero.

Me molesta ver a nuestros médicos, enfermeros y todo el personal de combate en primera línea, abandonado a su suerte; el Perú vendió 30 millones mascarillas al extranjero, cuando el ejecutivo debió adquirirlas, demasiados errores u horrores, de un gobierno que linda con la incapacidad total de sus actores, encima en medio de una corrupción sin nombre.

Me molesta una prensa servil, genuflexsa una que solo pregunta, lo que los asesores caviares de Vizcarra permiten; me molesta el sí señor, me molesta la hipocresía de los medios de comunicación, engañando una y otra vez al pueblo peruano.

Me molesta ver a peruanos zurrarse en la cuarentena, en detrimento de las mayorías y del integro de nuestra economía; lo que no admite perdón alguno, es ir a la guerra con un fusil sin balas, el fusil es la cuarentena y las balas son las pruebas moleculares, ¿habrá valido la pena parar todo un país, para ir a una guerra con un fusil sin municiones?  saquen sus conclusiones, hasta la próxima.