Dólar alcista, inflación y pobreza.

Sin inversión directa en grandes proyectos mineros, el Perú ha sellado su destino, es lo único que nos podría salvar del tremendo desastre; es el motor principal de nuestra economía; la alta conflictividad social con un abanico de proyectos mineros nonatos por ser conflictos de rechazo; al insistir en ellos trasladan la animadversión contra los conflictos de convivencia, convirtiéndolos en arenas movedizas, donde la convivencia terminará en rechazo.

En momentos donde el desempleo es brutal, nos llevará a una tasa de informalidad cercana al 100%; con un sector turismo destruido, el consumo completamente ahogado por la pandemia, todo ello converge en un sálvese quien pueda y como pueda.

Con las arcas fiscales destruidas, y con una tasa de endeudamiento negativa, donde todas las medidas adoptadas por el MEF y el BCR son el puntillazo final que nos está conduciendo a la quiebra del Perú. La incertidumbre política, abona en desmedro de la inversión de capitales, la realidad peruana afronta un verdadero polvorín social, con una crisis estructural de larga data, el Perú perdió su oportunidad de salir de la pobreza.  

Los buenos precios de las materias primas, juegan a favor de las empresas mineras, donde Quellaveco en construcción es totalmente insuficiente; aumentar producción en cadena por parte de toda la minería del orden del 10%, es una solución factible, lograr tal ambiciosa meta, no será posible sin reglas claras, con la cancha pareja; todo tiene un proceso de siembra y otro de cosecha, Al 2021 se esperaría que podrían entrar en construcción los siguientes proyectos:

1) Yanacocha Sulfuros con un monto de inversión de US$2.100 millones. 2) Corani con US$586 millones de Bear Creek. 3)San Gabriel proyecto aurífero de US$ 481millones, este último estancado por las consultas previas. 4) Optimización Inmaculada por US$136 millones. 5) Relaves Marcona US$ 140 millones.

Proyectos que podrían entrar en construcción al 2022 a 2023.

1) Zafranal US$ 1,200 millones, proyecto que Teck a puesto a la venta. 2) Los Chancas por US$ 2,800 millones de la Southern. (Toda esta información es pública, que revistas como Dipromin, Energia y Minas, Rumbo Minero, Diario Gestion y muchas otros medios recogen).

En buen romance, todo es podría, sería, debería; lo cierto es que lo único de envergadura en construcción real es Quellaveco a la fecha, no hay más. ¿Cómo demonios piensan que el Perú podrá salir adelante del tremendo desastre en el que nos encontramos? donde la entrada en producción no es ni será de la noche a la mañana. Vana ilusión de una realidad que será de pobreza extrema. El problema del Perú es que no puede cosechar, donde no sembró, por ello todas las proyecciones del MEF y el BCR se caerán una tras otra.

El problema que afrontamos no se soluciona con políticas de estímulo fiscal, la razón es que la crisis económica es atípica, porque destruye el capital generando pobreza; en consecuencia las muertes que se deriven de este pandemonio, serán inmensamente superiores al de un enemigo invisible llamado Covid 19.

Lo que se viene no es un shock económico como en el pasado, se ha escogido priorizar la vida sobre la economía, postulado que destruye los escasos cimientos de nuestra economía, y socava la libertad económica del mundo libre; hecho que causará mayor desolación y  mayor indigencia.

No hay forma de darle vuelta a la página; en momentos que el dólar continuará su carrera alcista; el BCR hará un esfuerzo por evitar que el $ se gatille a las nubes de acá a diciembre 2020;  del 2021 hacia adelante el dólar continuará en una vorágine alcista, las resistencias al alza serán rotas una a una.

A riesgo de dar un pronóstico sobre el dólar, si me preguntaran ¿Cómo cerrará el dólar al 2020? respondería: puede situarse en una banda entre los 3.60 S/a 3.80 S/. El 2021 de no mediar un milagro, pasaremos de largo la barrera de los 4 soles con presión alcista, donde el alza no es especulativa, lo es inflacionaria y con un país sin rumbo.

Solo si el BCR quema lo que no tiene, hará un hipo a la baja para volver a retomar su carrera alcista y ello será gastar pólvora en gallinazo.

Las elecciones en EEUU pudieran afectar el valor del dólar, en especial si Biden se alza con la victoria y cerrase la economía, hecho que no creo ocurra, lo que sería un factor exógeno especulativo a considerar, sin embargo nuestro problema va más allá, de lo que pudiese influir los EEUU sobre la economía peruana.

No se puede hacer economía, con una economía quebrada, y con medidas equivocadas, hemos regresado a los años 80; con un panorama aterrador hoy somos casi 32 millones de peruanos, versus los 17.5 millones de ese entonces, donde la cadena de pobreza actual, crecerá exponencialmente en efecto dómino.

La suspensión de Johnson & Johnson, hacen vislumbrar que el camino a recorrer por la vacuna, tardará mucho más de lo previsto; la vacuna es una de las variables de toda esta ecuación, no habrá vacuna y si la hubiera, un país como el Perú estaría vacunándose al 2022.

La incertidumbre con elecciones al 2021, la proliferación de una multitud de candidatos; hará que el ganador del sillón presidencial lo obtenga sin un verdadero y real apoyo popular; un nuevo Congreso atomizado por la cantidad de bancadas que tendrá, nos advierte que del 2021 hacia adelante, el Perú corre serio riesgo de ser ingobernable.

Un Perú saqueado por Odebrecht y otras obras faraónicas sobrevaloradas, aunado al despilfarro de Reactiva 1 y 2 más FAE, garantizan una escalera más allá del averno, donde cualquier cifra estadística de crecimiento será rebote técnico, concluyo será imposible arribar a tasas reales de crecimiento antes de la pandemia, lograr un 4.5% de crecimiento real no será posible antes del 2024 con viento en popa, cuando la realidad es que estamos en un mar embravecido, con un súper tsunami que se nos viene encima.

Lo cierto es que al Perú lo habían descarrilado antes del CV19, como lo he advertido en múltiples artículos; este virus se ha constituido en el mejor aliado del socialismo comunistoide, uno que se encargará de destruir al Perú, haciendo volar el dólar y los activos inmuebles caerán rompiendo las resistencias a la baja, bienvenidos a las penurias inflacionarias.

El Perú no cae en la realidad de que somos nuevamente pobres, estamos en un callejón sin salida, el egoísmo y las ambiciones serán la perdición del pueblo peruano.

Hernando de Soto diagnostica de forma interesante nuestra realidad, el problema es que los mecanismos para desactivar tremendos explosivos sociales, son insuficientes, tardíos otros planteamientos llegan sesgados, donde se necesita sumar, para lograr una verdadera y real oportunidad al desarrollo.

Advierto voluntad de resta, no se tiene el rompecabezas completo, donde la soberbia es pésima compañera; en momentos que el Perú se ha quedado sin corto y mediano plazo, el largo plazo está comprometido; del 2021 hacia adelante terminaran por festinárselo, en un abrir y cerrar de ojos, camino a un hoyo negro. Lo que está por acontecer es de proporciones épicas; el poder tras el poder está jugando un rol macabro, maquiavélico y altamente peligroso, saquen sus conclusiones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s