Gobierne señor Vizcarra gobierne.

Gobierne señor Vizcarra gobierne, gracias a la pesca en especial en esta última temporada que no llega a ser tan fabulosa como la del 2011 es motivo de alegría este sector contribuirá con 0.5% del PBI al 2018 – es 100% estacional – hemos corrido con suerte no se esperan los mismos resultados al 2019 los fenómenos del niño amenazan con ser más recurrentes.

Nadie puede sacar pecho el crecimiento de este 2018 será 3.95%  o tal vez publiquen que fue 4% con tal de mostrar resultados, cifra que no muestra la realidad  hay que descontar como mínimo 1% del rebote estadístico del segundo trimestre, la economía se basa en una ciencia exacta a la hora de mostrar resultados, más si estos son alterados se convierten en virtuales y no en reales.

Gobierne señor Vizcarra gobierne. el referéndum pasó logró su anhelado triunfo 100% populachero. Uno que en el futuro le costará el pueblo peruano, un arrepentimiento muy grande por legislar sobre pasiones y no sobre acciones.

Una cosa es buscar  justicia, otra valerse de la misma para vender el show de que se está impartiendo la ley en nuestro Perú. El ejecutivo debió hacer todo en una forma correcta en salvaguarda de los intereses de todos los peruanos, me pregunto ¿por qué no se le puso interventores en Odebrecht y demás empresas evitando se rompa la cadena de pago y evitando que Odebrecht  trate de vender sus activos?-

Este gobierno no está destapando nada, si no fuese por USA, Brasil & Suiza, el Perú ni se entera a pesar de múltiples denuncias de profesionales peruanos antes de que todo esto explotase.

Encima sobrevaloran obras por cifras multimillonarias, a cambio el Perú va a recibir 610 millones de soles de reparación, pagaderas en cómodas cuotas a 15 años y continuaran contratando con el estado, que vulgar estafa producto de una euforia populista, una que no cae en cuenta que han engañado al pueblo peruano en todos sus extremos.

Mi lema es:  la honestidad a la larga es el más preciado negocio,  si puntualizo que el abuso venga de donde venga no puede tolerarse.

Vizcarra usa una estrategia plebiscitaria perversa, la usó Hitler y alemanes inteligentes en su momento coreaban al Führer voz en cuello, se puede tener el apoyo popular y convertirse en un dictador sin disparar un solo tiro, uno que juega a luchar contra la corrupción siendo juez y parte, abdicando a su función primordial que es gobernar.

Concluyo, detrás anida un monstruo que se está devorando al Perú, una  corrupción descomunal de manos del narcotráfico.

Con Alberto Fujimori  existieron asesinatos, sumado a los millones de la droga que se repartían en la sala del SIN. Una verdadera dictadura de derecha asociada con maquiavélicos y oscuros intereses. Los actores hoy han cambiado de nombre, más las pérfidas intenciones son de alerta máxima, con una izquierda convertida en la bancada del ejecutivo, los reales escuderos del presidente Vizcarra.

Cuando la verdad se hace mentira y la  justicia no resarce el daño ¿qué podemos esperar? saquen ustedes mis queridos lectores sus propias conclusiones, hasta la próxima.

Esto es Pérez esto es Carhuancho.

El Perú vive a la fecha su hora más crucial nos encontramos enfrentados entre diferentes bandos todos blandiendo la bandera de la lucha contra la corrupción, el caballito de batalla de un anhelo de un pueblo engañado, vejado, mil veces estafado, conducido de las narices por una prensa que no le interesa que la verdad de todo este desmadre de robos multimillonarios lleguen a buen puerto, no es justo que el Perú solo se conforme con nombres y un reallity show al estilo de esto es guerra y esto es combate.

La prensa se ha convertido en un instrumento plebiscitario de la corrupción vulnerando la privacidad  de los procesos judiciales, situación prohibida en las cortes de los EEUU, procesos hoy televisados en cadena nacional con la agravante de parcializarse con una justicia que la pudiesen estar conduciendo a cometer errores tan gruesos que tiren por la borda la voluntad de que la justicia triunfe.

Los formadores de opinión con sana o mala intención, le dan al pueblo en la yema del gusto al estilo de esto es Pérez esto es Carhuancho convertidos en héroes, donde mañana podrían pasar a condición de villanos, Dios no lo quiera.

Los excesos judiciales son evidentes, el pueblo peruano quiere justicia ante los robos más grandes de la historia peruana. El Perú ha sido timado en un sistema pervertido donde se legisla a favor de Odebrecht y Consorciadas peruanas.

A la fecha todo se enmarca en una sola ley, la de organización criminal y lavado de activos, me pregunto  ¿dónde está la justicia para perseguir a las verdaderas organizaciones criminales que lavan miles de millones de dólares en el sistema a través del narcotráfico y la comercialización ilegal de oro?  donde los dineros productos de lo ilícito son hábilmente usados para comprar la producción informal del preciado metal dorado, puedo afirmar que la producción de oro ilegal supera a la producción aurífera formal ¿dónde está nuestra fiscalía y jueces para combatir lo que no se combate que son verdaderas organizaciones criminales?

En todo este marasmo de idas y vueltas han convertido a los medios de comunicación y redes sociales en una suerte de la toma de la bastilla, donde cualquiera puede ser ajusticiado por pensar diferente al extremo de ser linchado.

A la fecha contratamos compra de petróleo al Ecuador y estamos construyendo la refinería de Talara, un verdadero elefante blanco de miles de miles de millones de dólares  aunado a contubernios  que lindan con la prostitución barata de un sistema económico social que da asco.

El slogan de lucha contra la corrupción usado en campaña permanente es  letra muerta, un disfraz para tapar el real fracaso de la lucha contra la corruptela con la incapacidad total de sacar al país de esta telaraña, una cadena de poder que no tiene la menor idea de ¿cómo enrrumbar la economía peruana? con una conflictividad social en aumento.

Lo cierto es que al Perú se le sigue robando, cito la Línea Metro Dos una verdadera estafa donde el valor de dicha obra fácilmente nació triplicada con el visto bueno del congreso anterior.

He observado como el fiscal Pérez incluye en la investigación a la Dra. Loza por obstrucción a la justicia, la resultante es que la abogada está siendo condenada solo porque el  Batman peruano ha afirmado que es parte de una supuesta organización criminal.

La realidad es que Batman y Robín poco a poco se pueden ir convirtiendo en el Guasón y el Acertijo en una suerte de Esto es Pérez y Esto es Carhuancho, donde el brillante trabajo que venían realizando lo estarían convirtiendo en un programa televisivo explotado por los medios que defienden a capa y espada al Odebrecht peruano.

Al Perú lo han timado y nadie restituye el daño solo obtenemos este circo diseñado para mover emociones y pasiones de un pueblo expoliado en su propia ignorancia. 

Más 20,000 millones de dólares en monstruosas sobrevaloraciones es suficiente dinero para que este monstruo arrase con todo lo que se le ponga al frente, estamos luchando contra un cartel de corruptos que se defiende a muerte.

Todos debemos apoyar la lucha contra la corrupción con el slogan ¨justicia que no resarce el daño no es justicia¨  el Perú no puede aceptar la vulgar propina de 610 millones de soles.

Saquen ustedes mis queridos lectores sus propias conclusiones, nos han clavado, hasta la próxima.

A Barata le salió barato que tal estafa jurídica al pueblo peruano.

Definitivamente a Odebrecht con Barata al frente le salió barato y en ese camino va G&M y otras empresas que hoy al haberse promulgado la colaboración eficaz con las mismas todo deviene en un sistema perverso donde han timado al pueblo peruano a gran escala, me voy a permitir explicar lo que se debió hacer y lo que aun se puede hacer.

En primer lugar después de que explotó el escándalo donde USA va a cobrar una multa de 3,000 millones de dólares de los activos y patrimonio de dicha firma, luego Brasil en orden de prelación con una cifra que supera los 1,000 millones de dólares.

Es aquí donde se arma todo un juego digno de las grandes mafias y/o organizaciones criminales, usar las leyes para finalmente premiar a los ladrones más grandes de la historia en todo Latinoamérica.

El Perú debió escoger el siguiente camino: intervenir a Odebrecht, G&M, JJ&Camet, ICCGSA, OAS y muchas más, unas vendieron su patrimonio y fugaron como es el caso OAS operación de permuta con los Franceses donde un equipo de roedores solo ha beneficiado a los ladrones y el Perú que se joda.

De haberse intervenido Odebrecht más consorciadas peruanas no se habría paralizado al Perú,  el estado hubiera tomado control de las mismas usando interventores, mientras se determinaba las sobrevaloraciones de dichas obras con la finalidad de impedir su venta para que países extranjeros se benefician en cobrar multas cuando el Perú es el verdadero y real damnificado.

Solo bastaba seguir con decencia y audacia todo lo proveniente de EEUU, Brasil y Suiza con la finalidad de negociar con él a  sartén por la mano y no al revés, donde se negocio a sabiendas que se cometía tremenda traición legal a la patria con un pago de 610 millones de soles como reparación civil acordado con nuestros héroes de una banda de comics que hoy han pasado a ser el Guasón, Acertijo y el Pinguino.

Nuestro gobierno de haber obrado por la patria el Perú podría haber recuperado fácilmente 3,000 millones de dólares como parte de las sobrevaloraciones y a renglón seguido multar con la propina firmada en el acuerdo en Brasil, tremenda rata la que nos han metido.

El Perú estuvo en condición de poner de rodillas a los ladrones, donde muchos de los involucrados terminarían bajo las rejas, un anhelo del pueblo peruano, uno que ha sido usado para el vulgar y mayor engaño a nuestra pueblo. Se escogió el contubernio legal para hacer lo más fácil, pedir toda la información a cambio de una propina y que la multa a Odebrecht y Consorciadas se base en el valor de las coimas y no de lo sobrevalorado en el Perú.

Les recuerdo que en solo 11 obras lo sobrevalorado asciende a 7,408 millones de dólares y falta por auditar 40 proyectos más donde las sobrevaloraciones superan largamente los 20,000 millones de dólares, al parecer las pasiones dirigidas por un populismo extremo han convertido al pueblo peruano en socio de Odebrecht, G&M a cambio de un circo romano digno de las más grandes mafias digitadas desde el poder.

He escuchado al congresista Pedro Olaechea y otros que no se puede criminalizar a las empresas por unos cuantos funcionarios, lo cierto es que han sido los dueños de esas empresas los que le han robado el Perú en el acto más vil desde el poder y siendo ellos el poder.

Todas estas empresas deberían de dejar de contratar con el estado ese es un castigo justo y decente.

Todavía se les puede poner interventores para que las obras concluyan y no se paralice la cadena de pago, finalicen las obras y a renglón seguido el estado puede convocar a las constructoras más grandes del mundo con la condición primera de que los profesionales y técnicos que hoy trabajan en dichas empresas sean absorbidos por las mismas de esa forma no serán afectados, que no se nos venda el cuento que ello no es posible lograrlo.

Caso contrario estamos ante un escenario de un excremento monumental donde no importa robar, no existe castigo y encima entre empresarios se dan la mano por ser del club de la hi life empresarial del Perú, ¿Qué tal Ostra?

Es tiempo de hacer patria, es tiempo de un cambio, caso contrario vamos raudos a  las fauces de una izquierda que esta presta a devorarnos, de manos de una prensa que defiende a capa y espada al Odebrecht peruano.

El Perú no solo necesita crecimiento económico el cual a la fecha es marcadamente insuficiente, nuestra patria necesita desarrollarse y  para ello hay que quebrar todo este tinglado de corrupción – es el momento de hacerlo – caso contrario estaremos cambiando moco por babas en un escenario donde el Perú se encamina en materia económica a un soft o hard landing, despierta peruano  no te dejes engañar por una justicia de manos de nuestras autoridades todos al servicio de los más oscuros intereses en contra de la patria.

Saquen ustedes sus propias conclusiones, hasta la la siguiente yuca,  perdón hasta la próxima.

Justicia que no resarce el daño no es justicia.

Mi preocupación radica en preguntarle al pueblo peruano ¿quién nos devuelve lo sobrevalorado? cifra que bordea largamente los 22,000 millones de dólares, Odebrecht venderá sus activos en el Perú y pagará una indemnización nimia en cómodas cuotas a 15 años, con la ostra de que buscará seguir contratando con el estado peruano, con la finalidad de pagar sus pecados con la plata de todos los peruanos, hecho que es inaceptable.

¿Quién le ha dado autoridad al gobierno, procuraduría y fiscalía para negociar a favor de Odebrecht y consorciadas peruanas donde se estaría traicionando a la patria? , nacidos para robar, ejecutivo vivaracho – legislativo de rodillas y una prensa servil.

OAS vendió su parte a los Franceses, operación que debió ser bloqueada, sin embargo nadie hizo nada, todos se hicieron de la vista gorda, ¿dónde están los responsables, dónde el dinero robado a los peruanos? a la fecha los verdaderos  ladrones nos ganan la partida por goleada,  los peruanos nos llevamos el premio consuelo hay telenovela para rato.

Señalo que recién se ha legislado la colaboración eficaz entre personas jurídicas con el estado peruano, donde los favorecidos serán las consorciadas peruanas y el club de la construcción.

¿Quienes son los responsables de haber entregado todo a cambio de casi nada? Nadie le devolverá al Perú lo sobrevalorado, solo con dinero se puede pensar en  compensar el daño causado al estado peruano, con la correspondiente indemnización por los delitos cometidos contra nuestro Perú.

El Perú salta de alegría no se le concedió el asilo al ex presidente Alan García Pérez, el encantador de serpientes tendrá que hacer frente a la justicia peruana con alta probabilidades de irse donde todo el pueblo siente y cree que pertenece, la cárcel; es un sentimiento al unisonó uno que comparto donde espero la justicia obre a derecho y este señor termine en prisión con prueba plena, caso contrario habrá que comerse el sapo de verlo pasear por las calles con una sonrisa burlona por el resto de nuestros días.

El resto se enmarca en la satisfacción de ver presos a los responsables, personajes que no devolverán un centavo  al pueblo peruano.

Solo queda la complacencia mediática de una justicia no habida, cuando la realidad es que al Perú no se le repara el daño originado en los robos más grandes de la historia de nuestra patria.

Justicia que no resarce el daño en su real dimensión no es justicia es un vulgar engaño, despierta peruano.

Saquen ustedes mis queridos lectores sus propias conclusiones, hasta la próxima.