EEUU – China, acuerdo climático mundial ecolegicidio al frente o juego político.

La Semana pasada el presidente Trump con EEUU a la cabeza sorprendió al mundo con el cumplimiento de una de sus promesas de campaña, retirar a EEUU del acuerdo del cambio climático de París.

Lo cierto es que esta actitud puesta de manifiesto en el escenario global, pone a EEUU de muy mala cara con el resto del mundo, en su lucha como paladín contra el cambio climático, la retorica de Trump no suena convincente a la fecha, sin embargo obedece a una agenda muy propia, una sectorial, una que favorecería a empresas estadounidenses vinculadas al carbón, petróleo y gas de esquisto, no era necesario echarse al mundo entero encima.

En este escenario China es la gran ganadora, no porque pueda suplir a EEUU como combatiente del calentamiento global, China es el país que más está contaminando el medio ambiente, un verdadero asesinato a la ecología, basta con viajar a sus principales ciudades y el aire es nocivo en extremo a los ojos y vías respiratorias, sin embargo el Dragón Chino sigue contaminando sus aires por hacer uso de la industria del carbón, una barata y altamente contaminante, así como el uso del plomo en sus construcciones y pinturas de un grado de contaminación brutal.

Es en este escenario que Trump, comete un error de principiante y le da municiones al resto del mundo para ser atacado y cuestionado en el ámbito mundial, mientras que   China, siendo la gran responsable, queda libre de polvo y paja.

Lo cierto es que la salida de EEUU se daría en los próximos tres años, pues no existe un mecanismo de partida inmediata, donde Trump apuntaría a  realizar convenios bilaterales con el resto del orbe, ello minimizaría al mínimo este probable ecolegicidio.

A esperar, todo está por verse, saquen ustedes mis queridos lectores sus propias conclusiones hasta la próxima.

Europa – Reino Unido – Atentado tras atentado.

Europa esta vez con Inglaterra a la cabeza sufre su hora más aciaga, la continuidad de atentados dirigidos a crear pánico y zozobra en la sociedad inglesa y el resto de Europa, se tiene conocimiento de 07 fallecidos así como de 21 personas en estado grave, donde los heridos hay ciudadanos de :  Reino Unido, Francia, España, Australia y Nueva Zelanda, tres de los supuestos atacantes habrían muerto en el ataque.

En todo este escenario vamos caminando de atentado en atentado, las puertas al infierno están abiertas para Europa, una guerra demencial se lleva contra el Viejo Continente y el Cristianismo, incluso con amenazas de atacar Roma y al Santo Padre, la demencia no tiene medida, ISIS y sus huestes han establecido un sistema de captación a través de las redes, donde todo este plan demoníaco se ha preconcebido,  cuando menos desde una generación atrás, inmigrantes de musulmanes que son naturalizados Ingleses, Alemanes, Franceses etc, los que son verdaderas bombas de tiempo, esperando el momento para inmolarse a nombre de la demencia, con la clara búsqueda de sembrar terror y pánico.

 Otro grupo son aquellos, que siendo naturales de origen vienen siendo captados por sus desavenencias con el sistema, uno que está enfermo y que alumbra gente aún más demente.

Ante estas circunstancias es necesario e imprescindible, emprender una lucha en varios frentes, a mi juicio si es necesario la restricción de entrada de musulmanes a Europa y EEUU, no apruebo el uso de Trump de los hechos ocurridos, más tengo que ser justo en decir que es una de las aristas que hay que cubrir y  tomar las astas del enemigo, otra es el sistema de sembrado de inmigrantes que hoy son connacionales, ello implicará un trabajo de inteligencia muy exquisito, muy agudo y preciso si quiere obtener resultados.

La guerra del terrorismo internacional es una guerra de todos, contra un grupo demencial que usa la religión como espoleta de muerte en cada nación, una de demencia total que se irá extendiendo, de no mediar una unión y reglas claras que permitan mitigar la expansión de  esta onda de muerte y destrucción global.

 Saquen ustedes mis queridos lectores sus propias conclusiones, hasta la próxima.